El integrismo, un fenómeno universal

Por Nawal El Saadawi

 

Referencias del artículo...

# Integrismo: fenómeno universal y en todas las religiones.

# Financiación: conexiones entre la Mafia y los movimientos islamistas.

# Papel de los integrismo en acentuar las luchas religiosas. Integrismo en el Líbano. Integrismo en Israel.

"Las políticas y las tendencias religiosas judías sólo pueden mantenerse si el fanatismo religioso continúa desarrollándose en los estados limítrofes".

# La mujer "enemigo imaginario" para esconder los verdaderos problemas de la amplia crisis económica y social.


Lo que se llama movimiento integrista constituye un fenómeno universal. Opera bajo diferentes eslóganes religiosos, pero se trata de hecho, de un movimiento político que utiliza el nombre de Dios para justificar las injusticias y la discriminación entre pueblos, naciones, clases, razas, sexos, colores y confesiones.

Por todos los países donde voy en el Mundo Árabe, Africa, Asia, Europa, EE.UU., América Latina, percibo los trazos de las actividades de los grupos integristas actuando en nombre de Dios.

En Italia, en Mayo de 1989, leo en uno de los periódicos publicados en Bolonia (Al Karama) un artículo sobre la historia de la Mafia en Sicilia. Este artículo decía que la Mafia actual en Italia, EE.UU., Canadá, tiene estrechas conexiones con un movimiento llamado Movimiento Internacional por la Liberación Islámica. Los fondos económicos de tal movimiento, provienen a semejanza de la Mafia, de la venta de armas, del tráfico de estupefacientes, de la especulación con las divisas (todas las actividades que reportan grandes beneficios y con las cuales el dinero se blanquea a través de las bancas islámicas).

Los movimientos integristas y otros grupos islámicos fanáticos basan su fuerza política atrayendo a un número considerable de jóvenes, chicas y chicos, bajo la forma de sociedad de reforma combatiendo la corrupción con el retorno a los valores de las enseñanzas morales del Islam. Utilizan las mezquitas como centros de reclutamiento, ofrecen servicios y ayuda económica a los emigrantes pobres que llegan de los pueblos y a los estudiantes, recogen contribuciones financieras a través de las familias de clase media y superior para invertirlas en bancos islámicos, poniendo en práctica los procedimientos mercantilistas más notorios incluida la especulación sobre el mercado monetario, monopolizando los productos esenciales de primera necesidad para inmediatamente marcharse con el capital movilizado e invertir en el extranjero.

Un ejemplo patente de este procedimiento fue presentado en el contencioso judicial iniciado contra ciertas sociedades de inversión en Egipto: Al Rayan, Al Hoda, Al Badr, etc.

Decenas de miles de inversores han visto cómo su dinero era prácticamente confiscado por las llamadas sociedades de inversión islámicas y hasta el momento, a pesar de la petición de reembolsamiento no han logrado recuperarlo.

En un buen número de casos los movimientos islámicos integristas han constituido grupos militares fanáticos tales como Al Jihad, Al Takfir wa El Higra, Al Naggon mena el Nar, Harak el Tahrir el Islami, Hizb Allah, etc. En el Libano, por ejemplo, este tipo de grupos han jugado un papel importante en la acentuación y mantenimiento de luchas religiosas cada vez que parecían atenuarse.

La existencia del Estado integrista israelí y las políticas seguidas por partidos y grupos religiosos judíos fanáticos, constituye un factor capital en la creación y la propagación de tendencias religiosas fanáticas y la lucha religiosa. Las políticas y las tendencias religiosas judías sólo pueden mantenerse si el fanatismo religioso continúa desarrollándose en los estados limítrofes.

Todos los integristas, sean musulmanes, judíos, cristianos u otros, están unidos en la tentativa de crear la división, la lucha, el racismo y el sexismo; ayudando así al capitalismo internacional a mantener su control y a vencer la resistencia popular contra las políticas que llevan a la guerra, a la explotación acentuada y a la dependencia económica en el "llamado Tercer Mundo". A pesar de todo, de tanto en tanto, en cierto número de situaciones, las contradicciones surgen entre ellos.

El Líbano constituye un ejemplo típico del destino que espera a los países árabes donde los movimientos integristas religiosos tienen la soberanía. Las mujeres, sobre todo las mujeres pobres sufren más cuando los movimientos integristas tienen mayor poder. Estos movimientos dirigen sus ataques abiertamente contra las mujeres y los grupos minoritarios....

Los movimientos fundados sobre la explotación y la dominación tienen necesidad de movilizar a gentes contra un enemigo imaginario y en este contexto, en el mundo árabe actual somos testigos de campañas violentas contra las mujeres y sus derechos. Las mujeres no pueden hacerse ver, deben estar encerradas en su casa y no deben formar parte de la vida pública, constituye una vergüenza y el deshonor que no lleven el velo, puesto que esencia natural femenina "es satánica".

Día tras días y hora tras hora, los hombres de religión y los llamados dirigentes de movimientos y partidos islámicos hacen discursos sobre la mujer, dan consejos sobre los detalles de su vida privada y familiar y favorecen una atmósfera en la que el punto central es la discriminación sexual, el sexismo insistiendo en el hecho de que las mujeres constituyen objetos sexuales peligrosos. Por consecuencia, los individuos y la opinión pública puede preocuparse de una cuestión que suscita un gran interés en una sociedad dividida y la ocupa con falsos problemas dejando en segundo plano los verdaderos problemas económicos, sociales y políticos a los cuales deben enfrentarse si quieren crear una sociedad más próspera, más libre y más justa y si las relaciones entre religiones, confesiones, razas y sexos, deben fundarse sobre la igualdad, la tolerancia y un humanismo verdadero.

Los movimientos integristas constituyen un punto especial en todas las religiones, presentándose como parte integrante de la lucha por la mejora de la vida. Ello se verifica históricamente en el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam. La llamada de Khomeini para asesinar al escritor Salman Rushdie constituye un ejemplo flagrante. El Islam es mal interpretado por dirigentes como Khomeini puesto que en muchos aspectos incluidos los derechos de las mujeres, el Islam está relativamente avanzado en relación a otras religiones.

Es necesario pues realizar una interpretación religiosa clara en todas las religiones, puesto que cualquiera tiene el derecho a ser creyente si tal es su deseo y dado que la religión continuará jugando un papel importante en la vida de un número inestimable de individuos a través del mundo.

Referencias del texto: Women Against Fundamentalism BM Box 2706, London WC1 3XX Reino Unido Boletín WAF. N.1

Dossier 9/10 de WLUML (Mujeres bajo leyes musulmanas)



2 diciembre 2004



 



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